El observatorio internacional ‘EU Kids Online’ publica un nuevo estudio sobre el uso que hacen los niños y las niñas de internet

La red de investigación internacional EU Kids Online, ha hecho públicos los datos de su informe 2020 sobre el uso que niñas y niños de 19 países europeos hacen de internet. Según se desprende de sus resultados, la mayoría afirma que utiliza su smartphone “diariamente” o “casi todo el tiempo”. Este dato implica un incremento sustancial tanto en la proporción de usuarios de smartphones como del tiempo de uso comparado con la encuesta de EU Kids Online 2010. Pero mientras el tiempo que los menores están online casi se ha duplicado en algunos países, muchos todavía necesitan recomendaciones de sus progenitores, del profesorado o de sus amigos relacionadas con la seguridad. Sin embargo, cuando los niños y las niñas tienen una experiencia negativa online, hablan sobre todo con sus familiares o amigos, y poco frecuentemente con el profesorado u otros profesionales cuyo trabajo se centra en ayudarles.

El informe, publicado el Día de Internet Segura, también evidencia cómo el tiempo que pasan online varía entre dos horas (Suiza) y tres y media (Noruega). En el caso de España es de 3,1 horas diarias. El nuevo informe, “EU Kids Online 2020: Resultados de la encuesta en19 países”, describe los riesgos y las oportunidades de internet para los niños y las niñas en Europa. Los equipos de la red EU Kids Online han colaborado entre otoño de 2017 y el verano de 2019 para encuestar a 25.101 niños y niñas, en 19 países europeos.

Algunos riesgos pueden tener consecuencias positivas o negativas

Esta encuesta pan-europea ha investigado las experiencias online de niños y niñas de entre 9 y 16 años, incluyendo el ciberbullying, la visualización de contenido dañino, el mal uso de los datos, el uso excesivo de internet, el sexting y el contacto con desconocidos contactados a través de internet. Los investigadores argumentan que las actividades online no pueden definirse concluyentemente como positivas o negativas en general; ya que una misma actividad puede tener consecuencias positivas para un niño o una niña y negativas para otro. Es el caso de los encuentros con personas que han conocido en internet. Entre el 5% (Francia) y el 25% (Serbia) de los niños y de las niñas tuvieron un encuentro con alguien que habían conocido antes online. Para la mayoría de ellos, conocer nuevas personas fue una experiencia positiva e interesante. Entre el 52% (Eslovaquia), el 83% (España) y el 86% (Rumanía) de los menores que tuvieron un encuentro con alguien contactado online dijeron que estaban felices después de la cita. En cambio, para otros esa experiencia les causó malestar y posible daño. En la mayoría de los países, menos del 5% de quienes fueron a esas citas se disgustaron mucho o bastante.

Falta de ayuda del profesorado y de los profesionales involucrados

Entre el 7% (Eslovaquia) y el 45% (Malta) de los niños y de las niñas dicen que se han sentido molestos o disgustados por algo ocurrido online en el último año. De entre éstos, la mayoría dice que fue un episodio esporádico, solo unas pocas veces al año. Al preguntarles cómo afrontaron esta experiencia negativa, la mayoría se lo dijo a su padre/madre o un amigo/a o a ambos, pero pocas veces se lo dijeron al profesorado o algún profesional cuyo trabajo consiste en ayudarles. Además, entre uno de cada diez y uno de cada cinco nunca o casi nunca recibe recomendaciones de seguridad online de sus progenitores, profesorado o pares.

Datos más relevantes del informe español:

Las actividades online de los niños, de las niñas y de los adolescentes españoles relacionadas con la comunicación y el entretenimiento han aumentado desde 2015 hasta la actualidad. Destaca su tendencia a comunicarse con familiares y amigos (70%) y a las actividades de ocio –tales como escuchar música (63%), ver videos (55%) y jugar online (46%)- diariamente, mientras las evidencias muestran menor interés por las actividades participativas y cívicas. Además, también es importante, aunque en menor grado, el uso para tareas escolares (43%) y el acceso a redes sociales (37%). En estas actividades cotidianas uno de cada tres niñas y niños admite que algo les molestó online durante el último año.

Las competencias sociales e instrumentales son las más extendidas entre los menores españoles, en cambio las competencias creativas y las relacionadas con la gestión de la información son menos comunes. Estos datos avalan la necesidad de mejorar la mediación escolar. Aunque los niños y niñas sienten la escuela como un lugar al que pertenecen, con un profesorado que les apoya y está dispuesto a ayudarles, el profesorado no supervisa sus actividades online y tiende a ser más restrictivo (39%) que proactivo (29%) en sus recomendaciones relativas a las actividades online de los menores. Además, son más restrictivos con los adolescentes (43%) que con los pre-adolescente (33%). En este sentido, las políticas educativas orientadas hacia un uso más seguro y un cambio pedagógico en Primaria y Secundaria contribuirían a un mayor desarrollo de las competencias digitales de la infancia y la adolescencia.

Lo más destacado: mayor riesgo en las niñas

Entre las niñas adolescentes la frecuencia de acceso a contenidos relacionados con auto-lesiones (6% en las niñas vs. 2% en los niños), suicidio (5% vs. 1%), estar muy delgadas –problemas de anorexia y bulimia- (4% vs. 1%) y mensajes de odio contra grupos sociales por motivos étnicos, ideológicos, religiosos, sexuales, o de otra índole (12% vs. 4%) es significativamente mayor que entre los chicos, como demuestra la prueba estadística chi-cuadrado  (p < 0,01). Las chicas se han encontrado en situaciones molestas en internet (40%) significativamente más frecuentemente (p < 0,01) que los chicos (29%). Los progenitores tienden a animar más frecuentemente a los chicos que a las chicas a que exploren online, mientras limitan más las actividades de ellas. Estos datos, consistentes con resultados anteriores, muestran la mayor preocupación por la seguridad online de las chicas en las familias.