Cerca de 3.000 personas en riesgo o en situación de exclusión social se han beneficiado del Plan Elkar-EKIN

Cerca de 3.000 personas en riesgo o en situación de exclusión social en Gipuzkoa se han beneficiado directamente del Plan Elkar-EKIN, incluyendo empleabilidad, gracias a lo cual 245 personas en riesgo de exclusión han encontrado empleo. Asimismo se han creado de 53 nuevas plazas en centros de la red de atención a personas en riesgo o en situación de exclusión. Así se desprende del balance del Plan Elkar-EKIN de Inclusión Social de Gipuzkoa 2016-2020, que el diputado general, Markel Olano, y la diputada de Políticas Sociales, Maite Peña, han presentado esta mañana en el Palacio de Aiete de Donostia ante más de 30 asociaciones y entidades del tercer sector.

Asimismo, Maite Peña ha avanzado que entre otras medidas el plan de acción de Elkar-EKIN 2017-2018 incluirá el “inicio del despliegue” de empresas de inserción “a nivel comarcal”, un nuevo centro de acogida inmediata a mujeres víctimas de violencia machista (9 plazas), la extensión del proyecto Housing First al resto del territorio (5 plazas más) estimándose que el plan alcance a más de 4.000 personas en 2018. La Diputada ha insistido en que Elkar-EKIN es un plan vivo y abierto a “nuevas incorporaciones”, y que pondrán en marcha la Estrategia Gipuzkoa 4.0 de empleabilidad e inclusión sociolaboral para la cohesión social de cara a 2020.

El diputado general ha significado que si bien la recuperación económica “ya es un hecho”, sin el modelo de protección social guipuzcoana construido durante décadas, los efectos de la crisis en nuestro territorio serían, como en otros lugares del Estado y de Europa, “mucho más apreciables” en términos de descenso del poder adquisitivo, precariedad laboral, pobreza y desigualdad. En ese sentido, ha precisado que el índice GINI, que mide el nivel de desigualdad, ha bajado en Gipuzkoa. “Más concretamente, ha descendido de 26,3 puntos de 2014 a 25,8 en 2016. Es una satisfacción poder decir que en Gipuzkoa estamos por debajo del 30,4 de la Europa de los quince y del 34,7 del Estado español. Es decir, 11.200 guipuzcoanas y guipuzcoanos han salido de la pobreza. Sin embargo, tenemos que seguir trabajando porque es un hecho que los casos más graves de pobreza severa o exclusión se están cronificando”. “Y ese es precisamente uno de los cometidos de Elkar-EKIN, que cuenta con un presupuesto de 3,2 millones de euros”, ha añadido el máximo responsable foral.

Desde su puesta en marcha en junio de 2016, Elkar-EKIN está generando oportunidades para la inserción social y laboral de personas en exclusión o en riesgo de padecerla, con programas específicos para cada persona, y otorgando “gran importancia a la comunidad” a la hora de trabajar la inclusión, ha subrayado Peña, antes de recordar que si bien el mayor porcentaje de acciones planteadas en el plan tienen un planteamiento de realización “a medio plazo”, el balance en la empleabilidad de estas personas está siendo “muy positivo”. “Porque no olvidemos -ha añadido- que se trata de un colectivo de difícil empleabilidad, que precisa de un acompañamiento y tutorización específicos, con lo cual estos datos de empleo son realmente buenos”.

Así, este último año un total de 245 personas en riesgo de exclusión social han encontrado empleo tras haber participado en los programas de inserción socio-laboral del Departamento de Políticas Sociales de la Diputación Foral. La oferta del Departamento de Políticas Sociales para favorecer la empleabilidad de estas personas se compone de los siguientes programas: Gestión Activa de Inclusión a través de Sartu Erroak y Sartu Zabaltzen, Programa Landuz a través de Gureak Inklusio Fundazioa, Programa Acceder, a través de Secretariado Gitano, Inclusión sociolaboral de la mano de Cáritas, y de Cruz Roja, Programa Aukerability (Katealegaia y Gureak).

Con respecto a la ayuda económica del plan Elkar-EKIN para favorecer el desarrollo personal e integración social de las personas y familias en proceso de inclusión social, cuenta con un presupuesto anual de 871.936€, con un importe máximo de 600 € mensuales. Dicha prestación, que se está gestionando a través de las entidades sociales del territorio, está dirigida a personas mayores de 18 años que, estando en situaciones de riesgo y/o exclusión social, dispongan de un plan vinculado a un itinerario de inclusión socio-laboral. Dicha ayuda puede ser puntual o periódica, está limitada en el tiempo a un período de 6 meses y puede renovarse puntualmente y de manera excepcional a través de las entidades sociales del territorio.

Para finalizar, el diputado general ha subrayado que el objetivo del ente foral es que Gipuzkoa sea el territorio “con menos desigualdad social”. Y eso es, precisamente, lo que busca este plan “eficaz y personalizado”, con el que la Diputación “asume el reto” de liderar y coordinar todo este trabajo para, entre todos conseguir una Gipuzkoa “más solidaria e inclusiva, también haciendo hincapié en la prevención”, ha subrayado Olano. Asimismo, Maite Peña ha recalcado que con ese objetivo estratégico en mente el próximo 17 de noviembre tendrá lugar la jornada de “Empleabilidad y cohesión social del territorio en el horizonte 2020”, y que tendrá continuidad con la Estrategia Gipuzkoa 4.0 de empleabilidad e inclusión sociolaboral para la cohesión social de cara a 2020. “En esta estrategia -ha precisado Peña- no solo participarán entidades del tercer sector, sino también agencias de desarrollo comarcal, empresas de inserción y otras empresas, incorporando de este modo a sectores que hasta ahora no han trabajado con una mirada inclusiva”.